31 dic. 2012

TE VAS PARA NO VOLVER


Un año más 
un año llenó de nuevos triunfos,
un año de felicidad,
un año de penas,
un año de superaciones,
un año de retos,
un año de nuevos conocimientos
simplemente es un año más el que se va.
Un año nuevo que viene
metas nuevas a trazar,
todo esta claro en la vida
tan solo la oscuridad de uno mismo
es la sombra del paraíso real
este 2012 fue un año de lucha
lucha constante por la sociedad,
lucha constante por la verdad,
lucha constante por alcanzar la libertad,
lucha constante por ser simplemente YO
Hoy al culminar el año 
puedo decir soy libre, alegre, feliz,
soy la mujer plena, franca y honesta
soy la mujer que siempre desee ser,
hoy sin ataduras, sin quebrantos
sin penas, digo soy LIBRE
No vi jamás la verdad de mi lucha
una lucha que fue el terror
de mi propio ser contra mi ser
hoy digo que la felicidad es mía
nadie me la da ni entrega,
soy plenamente feliz.
Gracias a Dios por la oportunidad
de amar y ser amada
aveces el primer intento en fallido
en el redil de la vida
cada oveja tiene su pareja
Hoy no siento que he perdido
gane respeto, reconocimiento
gane confianza, 
gane prestigio,
gane simplemente gane....
Bendiciones para ti
año que te avecinas
año que se te espera con esperanza
año que llegas cargado de alegría
Bienvenido 2013
adiós 2012,gracias por todo lo que dejas.....
Ireth Isildr, 21:10, 31/12/12

9 oct. 2012

MI PENSAR



Hoy realizaba paralelos de mi vida, veía como en el tiempo las cosas dichas y contadas por mi mamita me han servido y espero me sigan sirviendo, ella fue una mujer de servicio, de niña atendió a importantes señores, siendo ella la heredera de tierras, pero quedo muy pequeña huérfana, y mis bisabuelos sin familia que se haga cargo de ella y sus hermanos Hermenegildo, Emilio, Félix, Braulio fue ella que se empleó en la casa de hacendados, para que sus hermanos recibieran educación, por ello mi abuela no conoció ni la redondees de la O. Aun siendo analfabeta fue una mujer muy sabia, ella fue parte del fenecido partido Socialista del Perú que se fundara con don Luciano Colona, en Talara gano este partido muchas veces el poder de regentar nuestra alcaldía, fue en una de esas tantas que mi mamita me dijo -el socialismo es el cuento más hermoso que se puede contar a un pueblo, por ello tu jamás seas parte del pueblo convierte en ciudadana- a mi edad no entendí lo que esa mujer bella y sabia me decía; hoy cuando al transcurrir los años veo que ella tenía Razón!
El Socialismo es el cuento más puro lleno de mentiras que se puede contar a la gente que vive del día a día, ansiosa de progresar, pero que necesita de otros para surgir, y esa ayuda no la dan porque si educan a ese pueblo se convierten en ciudadanos de razón y convicción, de saber defender el voto que por obligación o por decisión damos, saber que a través de ese voto estamos contratando a un personal por un período estipulado, el Perú hemos vividos tantos cambios, pero ninguno como el actual, donde se nos olvida que todos somos una gran nación que un ex presidente no es el Perú, que el odio, resentimiento que se le tenga sea dado en el campo personal no como la nación que nos representó, eso es socialismo, pensar en uno para llenarse los bolsillos y dar mendrugos a la sociedad, por ello yo creo en un estado de PODER nacido del ciudadano para bien de todos los ciudadanos....
Hoy cuando las autoridades se juegan a la papa caliente, el Perú vuelve a tener con fuerza al vil parásito del terrorismo, y nosotros dejamos que pasé al fin no está en Lima esta allá lejos, si está en el VRAEM no pues así empezaron en los año 80; acaso no hemos aprendido a unirnos, porque seguimos desmembrados, acoso los odios del vecino son los míos, este Perú es más grande que los odios de sus hijos...por ello YO con conciencia digo por Peruana de casta y abolengo, pero nacionalista no lo soy!

22 sept. 2012

AMANTES


La cita pactada
retrasos dados
llegadas presurosas,
sonrisas nerviosas.

Ahí están los amantes,
en la esquina comiéndose los labios,
se envuelven en una burbuja,
los envuelve la nada.

Él le susurra al oído,
el viento ha escuchado
ella se sonroja por la propuesta dada
la toma del talle,
camina al encuentro.

No importa el lugar
solo el instante,
instante sin reflexión,
instante sin precaución,
instante no pensado, solo soñado.

En un burdo cuarto de hotel
se amarán,
no se sabrá sus quejidos,
no se sabrá del mañana,
solo hoy importa,
el placer de hoy basta;
por ello son AMANTES.

Ireth Isildr, 22/09/12; 22:11

25 ago. 2012

PIEDAD QUE DUELE



Me dices quererme y me demuestras lo contrario,
mientras yo te busco,
tu me desprecias,
por más que trato dialogar tu silencio mata,
mi solidaridad te molesta,
mi llanto ni te interesa.

Mi sentir es tan ajeno para ti,
mi búsqueda es molestia en tu vida
pero la culpable soy yo,
por haber mal amado,
a quien nada deseaba conmigo,
a quien jamás respeto mi corazón,
a quien pisoteo mi alma,
a quien se limpió su desdén en mi cariño.
Hoy cuando todo lo sé
solo deseo que Dios
lo arranque de mi mente y mi corazón,
porque cada vez que habló para acercarme
y su desprecio lacera mi ser.
siento odio por mi no por él
siento desprecio profundo por mi estupidez
tan fácil decir sino me amas no te amo,
tan difícil aplicarlo en la realidad,
sé que tus huellas en mi piel ya se esfumaron
que mi ser no sabe ni el perfume de tu piel
hoy solo queda una gran soledad
queda grandes incertidumbres,
hoy cuando la muerte una noche
más me visita,
duermo junto a un cadáver,
si un cadáver que dice quererme,
pero no tiene el valor
de amarse y hablar con la verdad;
esa verdad que duele por la piedad
esa piedad que no me merezco,
duele más porque se que no es feliz
es feliz en brazos de otra,
y yo soy infeliz con su presencia,
ese dolor de él cala en mi,
al ver como se esconde cual ladrón
para escribirle, para hablarle,
porque el amor no se expresa
en libertad...
Hoy solo miro al cielo y digo
Señor,borra a ese ser de mi corazón.

Ireth Isildr,24/8/12; 23:50

23 ago. 2012

HOY

HOY

Hoy voy a limpiar mis maletas a desechar todo aquello que no se usa,
hoy voy a renovar mis ropas,
hoy debo dejar esas manías y rencores nacidos,
hoy voy a empezar de nuevo,
hoy daré oportunidad a los que me dicen quererme dejar que su cariño me llegue,
hoy voy a empezar de nuevo a vivir,
hoy voy a empezar a leer mi biblia,
hoy voy a empezar a escribir de nuevo,
hoy voy a empezar a dejar que las bendiciones fluyan,
hoy voy a dejar de confiar en los absurdos,
hoy voy a empezar amar,
hoy simplemente debo de levantarme y empezar de nuevo a caminar.
Ireth Isildr, 23/08/12, 10:46

10 ago. 2012

Mi esposa me recomendo salir con otra mujer



Después de varios años de matrimonio descubrí una nueva manera de mantener viva la chispa del amor. Había comenzado a salir con otra mujer, aunque debo reconocer que, en realidad, fue idea de mi esposa.

-Sabes que la amas - me dijo un día tomándome por sorpresa. La vida es muy corta, dedícale tiempo.
- Pero yo te amo a ti - contesté.
-Lo sé. Pero también la amas a ella.
La otra mujer a quien mi esposa quería que yo visitara, era mi madre, pero las exigencias de mi trabajo y mis hijos hacían que sólo lo hiciera ocasionalmente. Esa noche la llamé para invitarla a cenar y al cine.
-¿Qué te ocurre? ¿Estas bien? me preguntó.
Mi madre es el tipo de mujer que una llamada tarde en la noche o una invitación sorpresiva es indicio de malas noticias.
-Creí que sería agradable pasar algún tiempo contigo, le respondí. Los dos solos ¿qué opinas?
Reflexionó sobre ello un momento y respondió: Me gustaría muchísimo.
Ese viernes mientras conducía para recogerla después de mi trabajo me encontraba nervioso, pero a la vez muy feliz... Cuando llegué a su casa vi que ella también estaba muy emocionada. Me esperaba en la puerta con su viejo abrigo, se había rizado el cabello y usaba el vestido con el que celebró su último aniversario de bodas. Su rostro sonreía, irradiaba luz como un ángel.
-Les dije a mis amigas que iba a salir con mi hijo y se mostraron muy emocionadas, me comentó mientras subía a mi auto. -No podrán esperar a mañana para escuchar acerca de nuestra velada.
Fuimos a un restaurante no muy elegante, pero sí muy acogedor, mi madre se aferró a mi brazo como si fuera "La Primera Dama de la Nación". Cuando nos sentamos tuve que leerle el menú. Sus ojos sólo veían grandes figuras. Después de unos minutos, levanté la vista; mi madre sólo me miraba. Una sonrisa nostálgica se le delineaba en los labios.
-Era yo quien te leía el menú cuando eras pequeño ¿Recuerdas?
-Entonces es hora de que te relajes y me permitas devolverte el favor, respondí.
Durante la cena tuvimos una agradable conversación, nada extraordinario, sólo ponernos al día de nuestras cosas. Hablamos tanto que nos perdimos el cine. Saldré contigo otra vez, pero sólo si me dejas invitar, dijo mi madre, la besé y acepté la invitación.
-¿Cómo estuvo la cita? - quiso saber mi esposa cuando llegué aquella noche.
-Muy agradable, mucho más de lo que imaginé.
Días más tarde mi madre murió de un infarto. Al poco tiempo recibí un sobre del restaurante donde habíamos cenado mi madre y yo, la nota decía: “La cena está pagada por anticipado, estoy segura de no poder ir, pero igual pagué para ti y tu esposa, jamás podrás entender lo que aquella noche significó para mí. ¡Te amo!
En ese momento comprendí la importancia de decir a tiempo "TE AMO" y de darles a nuestros seres queridos el espacio que se merecen; nada en la vida será más importante que Dios y tu Familia, dales tiempo, porque ellos no pueden esperar. Si vive tu madre, disfrútala... si no... Recuérdala...
“Dios te puede perdonar, pero el Tiempo Nunca”

6 jul. 2012

A mi Maestros


Hoy recuerdo a cada uno de mis maestros, que en el transcurso de tomar conocimiento, formaron mi espíritu de analizar, de investigar, de leer; pero especialmente recuerdo a los primeros, mis padres: don Jorge Sánchez y doña Eusebia Espinoza.
Para estas fechas, desde el jardín, aprendí una copla que me enseñara mi maestra Pilar; ella tenia una auxiliar Clara; fueron las dos primeras personas que sembraron conocimientos en mi; luego vendría mi maestro Raúl Moscol Frías, a quien desde la transición (hoy primer grado) me hizo declamar:

Ya se leer!
Que alegría
que gran placer,
viva la vida, ya se leer
soy pequeñita pero aprendí
en poco tiempo todo este bien.
Que Dios bendiga a mi maestro,
para que siga sembrando el bien,
que por la vida siempre hallará
niños que anhelan...
¡SABER LEER!

Hoy creo que ahí fue el inicio de mi vida, en la preocupación de la educación, en ser parte del apoyo para enseñar a otros a leer, aunque mi vocación estaba muy lejos de ser educadora. Hasta hoy mantengo el criterio de que los maestros son los seres que pueden emular a Cristo, puesto que van dejando su amor y semillas en cada niño que tienen a su cargo. Los hay buenos y otros malos, pero como suele decirse: de todo encontramos en esta viña.
Pasó tan rápido mi educación primaria con dos maestros: uno de poco tiempo, porque recuerdo una larga lucha del SUTEP, donde por castigo cambiaron a los maestros, y me toco el maestro Oviedo. Pensé que me libraría de los recitales, pero no fue así;  más si cambio para ese año la poesía y fue:

Al Maestro!
Mi madre me da la vida,
mi padre da el sustento,
y el maestro de la escuela,
cultiva mi entendimiento.
A mi maestro querido,
que me da su ciencia,
su cariño y su cuidado,
con infinita paciencia.
Le ofrezco mi gratitud
y mi cariño sin cuento,
porque llena de belleza,
a mi pobre conocimiento.

Esta bella etapa en la educación inicial y primaria, cinco maestros que no he de olvidar, Pilar, Clara, Raúl, Oviedo, Segundo Preciado, este maestro fue el de educación psicomotriz, con él aprendí box, fútbol, básquet, a correr, aprendí que del deber nace el derecho, que jamás el derecho se pide de rodillas, siempre de pie y con dignidad, pero con razón; muchos te dirán cosas pero tú, siempre de pie; si te equivocas hay que reconocerlo, pero eso no significa bajar la cabeza ni arrodillarte, la lucha solo se da cuando el dialogo se haya agotado en todos los campos, y esa lección fue porque le di un gancho zurdo a un compañero que era abusivo con nosotros sus compañeros de clases, hoy es mi gran amigo y está en Talara.
Así llegó la secundaria, algo distinto ver entrar en un mismo día a varias profesoras, unas monjas y otras seglares, sí llegue al en ese entonces era el único colegio de mujeres “La Inmaculada”, recuerdo a mis tutoras, Manuela Hidalgo, Alicia Lazo, Grecia Fernández, Irene Alvarado; el curso que me diera y da hasta hoy dolores de cabeza, creo que nunca aprenderé a escribir correctamente ahí fue que tuve a mi profesora de la que tome el nombre de Ireth Isildr una española que tengo grabada su imagen delgada, cabellos claros bien peinados la señora Amparo, mis profesoras de Lenguaje Haydee, Olga, Elvira, las profesoras de matemáticas,  concursos ganados y hoy se me es difícil multiplicar un número de cinco cifras, sí ellas supieran esto sin dudarlo me enviarían al castigo por tal afrenta a los números, Genoveva, María Rivera, acá nuevamente Irene Alvarado le llamábamos “la Ronca”, mujer de rectitud, que si hablábamos en su clase, nos lanzaba una pequeña tiza que nos caía en el rostro, era tal su puntería; ella me apodo La Mariposa, porque yo no podía estar quieta en el aula, cosa que si hacía en educación física con mis maestras Balvina, Amanda,  Violeta; recuerdo los retos en este curso, ¡horror! era fatal hacer ejercicio, sudar, tener sed, debido a ello hoy soy sedentaria. Mis maestras de labores, Norka Mogollón, con ella aprendí  a coser, renegaba conmigo por mis hilos largos para evitar estar cortando, me decía: Margarita, tú y tus hilos del diablo; Temoche (la Peloncita) me enseño a llevar la contabilidad, taquigrafía, mecanografía, a manejar el teclado de la maquina, tapando todos los tipos de esta, sin ver realizábamos cartas, oficios, hoy todo eso me sirve en mi desempeño como ama de casa. Luego tuve a la profesora Artemisa, quien me enseño a cocinar; hasta hoy tengo la costumbre de preparar el dulce de nombre Tocino. Con Blanca Sánchez aprendí a pintar en tela, en vidrió, en madera, sembrar un hermoso jardín y a danzar. En resumen, mis doce años de educación en mi tierra natal, Talara, fue lo más hermoso que pude obtener en aquellas aulas de madera de pino, de pisos altos pintadas de lindos colores, con sus jardines hermosos, ordenados y limpios, aprendí valores nuevos y reforcé los que recibí de mis padres en casa. Claro que recuerdo a mis maestras de Historia del Perú, Historia Universal, Ciencias Naturales, Geografía, Geopolítica, Psicología, Lógica, Educación por el Arte, Religión, Educación Cívica, el curso que jamás me gusto Inglés a todas ustedes gracias por todo.
Hoy esta reseña va en honor a mis maestros, de aquellos que tuvieron a bien llenar mi vida de conocimiento, de ciencia, fe, trabajo y solidaridad.
¡FELIZ DÍA MAESTRO! pero para aquel que lo ES, no a esos tantos que solo calientan el asiento!!!

Ireth Isildr, 06/07/12; 00:35 - revisado por El Observante 

3 jul. 2012

DIVORCIO JUSTO




-Señor Juez, yo creo que es cierto. Así que voy a aceptar la sentencia de divorcio sin ninguna obligación de parte de mi marido hacia mí. Después de todo, yo podría haber sido una mujer profesional e independiente.
-¿Y por qué usted no se convirtió en una mujer profesional e independiente? ¿Hay alguna razón que se lo impidiera? Le preguntó el juez.
-Realmente, Señor Juez, no había ninguna, fueron decisiones tomadas por mí voluntariamente.
-¿Puede ser más explícita y enumerar las razones que alega?
-Bueno, cuando me casé, yo acababa de graduarme de la secundaria. Mi intención había sido estudiar enfermería, pero no había dinero para pagar los gastos de dos personas estudiando, así que yo le dije a mi esposo que estudiara él y que luego lo haría yo.

-Bien, ¿y qué pasó cuando él se graduó de ingeniero, por qué no estudió usted entonces?
-Pues verá, él me pidió que tuviéramos un hijo, ya que llevábamos cinco años casados y yo accedí a sus deseos.

-¿Y qué pasó después?

-El niño nació, pero mi esposo no quería que lo cuidaran personas extrañas y yo entendí que él tenía razón, pero que con lo que él ganaba no podíamos pagar a otra persona. Así que decidí quedarme en la casa con nuestro hijo.
-¿Y qué sucedió luego, cuando el niño creció, por qué no fue a estudiar?
-Para ese entonces teníamos dos hijos más.

-¿Dos más?

-SÍ, porque después de que tuvimos el primer hijo, mi esposo me pidió tener otro hijo, así que tuvimos el segundo tres años después, pero era otro varón...
-¿Y qué tiene eso que ver?

-No, no había ningún problema, estábamos muy felices, pero mi esposo me dijo que para que la felicidad fuera completa, debíamos tratar de tener una niña...
-¿Y entonces por qué no estudió cuando ella creció?

-Porque no había quién pudiera llevar al mayor a las prácticas de deporte, ni a la escuela, pues el autobús los dejaba muy lejos de la casa.

Así que pensando en su seguridad, mi esposo y yo decidimos que yo les llevaría a la escuela y les recogería. Mi rutina diaria era: dejar al mayor en su colegio, llevar al segundo a la escuela primaria y regresar a casa con la niña para hacer todas las tareas del hogar y preparar todo para la tarde. Después, tenía que ir a recogerlos y dejar al mayor en las prácticas de deporte, mientras llevaba a la niña a clases de ballet.

-¿Entonces, siguió usted retrasando su educación?

-Sí, Señor Juez, pero lo hice de propia voluntad.

-Y cuando sus tres hijos ya no dependieron más de usted, ¿Por qué no regresó a la Universidad?

-En aquel tiempo la madre de mi esposo había enviudado, se enfermó y necesitaba de alguien que la cuidara, así que hablamos del asunto y llegamos a la conclusión que no la íbamos a poner en un hogar de ancianos, sino que la traeríamos a vivir con nosotros.

-¿Y cuánto duró esta etapa? -Bueno, unos seis años. Ella tenía Alzheimer y como la cuidábamos con tanto cariño, ella vivió más que si la hubiéramos puesto en un asilo.

Aunque un día, después de regresar del paseo que todas las mañanas dábamos por el parque, ella murió.

- ¿Y durante todos estos años, había alguien que le ayudara con los niños y su suegra?
-¿Ayudarme...? ¿A qué?

-Pues a limpiar la casa, cocinar… las labores normales de cualquier hogar.
-No, aunque mi esposo ganaba muy buen sueldo, con tres hijos que criar, los gastos de la educación, los gastos de la medicación de su madre y todo, no había suficiente dinero.

Yo trataba de ahorrar, pero claro...

-¿Usted ahorraba...?

-Sí, de alguna manera trataba de reducir los gastos al mínimo, así que en lugar de llevar la ropa de mi esposo y la de mis hijos a la lavandería, la lavaba y planchaba yo en casa.

También yo misma arreglaba el jardín, aunque me costaba mucho, por los problemas de columna, pero siempre hice todo lo que pude para que nuestro jardín estuviera arreglado y hermoso.

-¿Y quién cocinaba, usted?

-Por supuesto, mi esposo odiaba la comida de los restaurantes. Como él tenía que almorzar fuera con sus clientes tantas veces, decía que nada como la comida que yo le preparaba.

-¿Y usted iba a esas comidas con su esposo?

-No, no tenía tiempo... precisamente, fue en una de esas comidas que conoció a Sofía.

-¿Sofía? ¿Quién es Sofía? Su novia, la joven con quien se va a casar cuando arreglemos lo del divorcio.

-¿Y cómo sabe usted que se va a casar con ella?

-Porque me encontré con ellos en casa de unos amigos comunes el día que estaban dando la noticia de su compromiso. El Juez se quedó mirando a la mujer y al ex esposo. Se levantó, tomó la carpeta con todos los datos y se retiró. Todos se quedaron mirándose, mientras se sentaban a esperar que el Juez regresara.

Al cabo de unos minutos el Juez entró en la sala, se sentó, abrió una de sus carpetas y dijo: -Señores he revisado cuidadosamente esta demanda. Y he llegado a las siguientes conclusiones: El divorcio se le adjudica con fecha efectiva a partir de hoy. Y su esposo “NO” tiene que pasarle ningún tipo de manutención.
Al oír estas dos decisiones, el abogado y el ex esposo se miraron sonrientes.
Pero el Juez, continuó diciendo:

-La declaro a usted señora, única dueña de la casa, del Mercedes Benz propiedad de su ex esposo, de la cuenta de ahorros, así como la beneficiaria absoluta de los seguros de vida y planes de retiro de su ex esposo. Además él tiene la obligación de seguir pagando su seguro médico hasta que usted muera.
-Mi decisión se basa en la consideración de que: Sumando los sueldos que usted merece como ama de casa al realizar todas las tareas ya mencionadas y también por todos los cuidados dados a su esposo, hijos y suegra, mi decisión es apenas una retribución parcial de salarios retenidos por los veintiséis años de servicios ininterrumpidos que usted ha prestado.

Como hay que ser objetivos, sabemos que su esposo no podrá cumplir con esta deuda, pero entendemos que pague lo que pague, si bien no será nunca suficiente, por lo menos, será relativamente justo.

Además si usted decide regresar a la universidad a estudiar la carrera que escoja, él pagará por sus gastos de educación, transporte y libros.

“El Señor te exaltará ante los hombres, cuando te pongas a Su disposición con humildad y obediencia”



15 jun. 2012

Mi cómplice, mi amigo mi Padre




Hoy deseo compartir con ustedes mis aventuras y travesuras realizadas al lado de mi padre, Don Jorge Sánchez Granda más conocido como NIKY.
Él es un hombre jovial, bohemio, de tez oscura, cabellos zambos de color plata,  él es mí zorro de plata.
Éste es un homenaje a él, como el gran amigo y Padre que es, así, a través de él hago extensivo mi cariño y reconocimiento a todos los padres de mi Perú.
Mis historias con él iniciaron desde mi nacimiento, mi mamita me contaba que al nacer parecía un gatito, por ser seis mesina, y que mi mamá tenía mucho miedo de mi persona, por ello mi mamita, mi papá Catalino que es mi abuelo y mi papá fueron las tres personas incubadoras de mi vida.
Cuando yo ya había alcanzado peso y madurez en la caja de zapatos forrada con algodón y franela, mi papá me paso a mi cuna, el primer gran mundo para mí, porque me imagino pequeña como un gato en una cuna enorme. Me cuentan que mis primeros doce meses los pase entre médicos, y mi cuna, pero como decía mi mamita cuando estaba sana era una pata de Judas, bueno hasta hoy lo soy, así mi papá me enseño a caminar, hablar, comer, volar cometas, jugar trompo, patear la pelota, pintar con brocha gorda, etc.
Con el dinero ganado para la casa y nuestros viajes a Sullana donde vivía mis abuelos paternos mi papá Manuel y mi abuela Migila (Hermenegilda), mi tío Camisola (Camilo), en uno de esos viajes ya yo tendría 4 años habíamos llegado a Sullana y después de saludar a mis abuelos nos fuimos donde mi tío Camisola él vivía en una parte baja y mis abuelitos arriba de la calle que llevaba al mercado central de Sullana, una calle empinada, mi tía Chepita esposa de Camisola me daba siempre natillas con queso, así que después del saludo y de comer, volvíamos donde mis abuelos en la calle Piérola, no era más que dos o tres cuadras, ese día me cuenta mi papá que él me llevaba corriendo la subida con un tititititi, pero mis pasos tal vez no eran muy seguros o hubo algo que me hizo tropezar, me caí y mi papá presuroso me levanto diciéndome: “ay mamita que te caes”, y yo en mi inocencia le contesté: ¡¡“tú cojudo que tititi”!!, dice mi padre que me tomo presuroso porque los vecinos reían y decían ve la ñatita lo que le dice al zambo. Esa una de las historias que mi padre siempre me cuenta con orgullo y con una sonrisa en el rostro.
Yo recuerdo las cuando íbamos al campo La Acholao a volar cometas que él me preparada de caña, papel cometa, piola, me gustaba que me hiciera los Moscones, son cometas grandes, rectangulares, con zumbadores para simular el sonido del moscón, iba con él y otros niños de mi calle, él siempre me decía: “para que tu cometa vuele majestuosamente debes dar y jalar del hilo, la vida es similar hija, cuando crezcas también será cada día tu cometa”, hasta hoy creo yo que llevó volando bien mi cometa.
Aparte de estos juegos el que más disfrute era el Sábado día de chifa, era, ir a comer a la calle 6 donde el Señor Nima, recuerdo que lo esperaba los Sábados lista en la escalera de la casa con mi vestidos de bobitos, bordados, mis cabellos amarrados por lazos de organza, ese día era yo la dama que salía a cenar, era una damita tan pequeñita orgullosa de un padre que la tomaba de la mano y la guiaba a su cena, siempre la misma mesa, siempre el mismo menú mi sopa wantán, mi arroz chaufa y mi Watts, luego de cenar me llevaba al parque de la calle 8, allí jugaba con él en el sube y baja, no podía ir a la resbaladora porque llevaba vestido, por ello era un rato jugar y luego caminar en dirección a la carretera que da a la salida de Talara a visitar a la animita, no sé de quién era, hasta hoy se visita, íbamos comprando un paquete de velas en la tienda de don Carrasco, un señor que yo le decía la Pulga porque era feo, de rostro, era chiquito, sin ningún cabello en la cabeza y siempre vestía de marrón, pero la Pulga me quería mucho, cada vez que llegaba a su tienda me regalaba un caramelo de chicha morada, y me daba 2centavos para ponerle a la animita, no sé para qué le pondrían dinero, si ya estaba muerto, pero yo cumplía con hacerlo. Terminado ello volvíamos a casa ya para eso era noche, me cambiaba mi pijama y a dormir.
Así transcurrió el tiempo en la calle 3 donde pase mis 12 primeros años, luego mi mamá nos llevó a la casa que hoy ocupan en un AAHH José Abelardo Quiñonez R-4, ahí sería un duro camino para mí, las cosas habían cambiado mucho, mi madre es una mujer sombría, triste, de carácter fuerte, enérgica, era ella quien me castigaba siempre por cada travesura que yo hacía; mi papá se enojaba y se salía de la casa, a llorar en la esquina, él cree que yo nunca lo vi llorar porque mi mamá me castigaba con el San Martín moreno que quita lo malo y entra lo bueno, creo que en mi fue al revés, y era porque como todo adolescente no tenía orden en mi dormitorio, a ella siempre le gusto cada cosa en su lugar, no podía yo dejar un lápiz fuera de su cartuchera, si lo hacía todo mi cuarto era traído abajo, ropa de los cajones de mi cómoda abajo, libros de mi biblioteca abajo, zapatero abajo, y así, a mí retorno del colegio siempre la movida de una cosa era encontrar que había explotado la bomba atómica en mi dormitorio, yo ya no decía nada pero si lloraba de rabia, ¿porque decía, pero tan solo porque deje esto fuera de su lugar?
Cuando tocaba esos caos y mi papá estaba en casa porque ahí él ya trabajaba en la mar, y era no verlo 15 días para verlo luego 7 días en casa, eran los 7 días más maravillosos, porque cuando el caos se daba y mi mamá le exigía me corrija mi papá acudía a mi dormitorio y me gritaba: ¡muchacha carajo que no puedes hacer bien tus cosas, tu madre te habla y tú no entiendes, eres animal solo te gusta el golpe, apúrate yo no voy a salir de acá hasta que este cuarto no quede como el de una señorita que eres!.
Eso lo decía de la boca para afuera, porque mientras tanto yo estaba tirada en mi cama riéndome y él igual, pero era mi padre quien ordenaba las cosas que mi mamá había tirado, para hacer mejor el engaño yo dejaba brotar algunas lágrimas porque debía ir al patio interno a traer escoba, recogedor, cera, esponjas y franela para sacudir, limpiar y pulir, a mi paso para el patio veía a mi mamá en la cocina sentada realizando alguna labor, y con la mirada creo yo que decía ya vez yo soy más que tú, pero no sabía que mi papito era quien me ayudaba a poner en orden el desorden que ella me originaba, así también pasaba cuando me enviaban a lavar platos, cosa que no me gustaba y hasta ahora no me gusta, me sentaba a su lado contarle mis historia y cosas del colegio, y él en el lavadero, con los trastes del almuerzo, todo eso y más pase con mi padre, eso lo supo recién mi madre, hace pocos años, y le dijo: ¡¡por ello tus hijos no son nada, porque tú jamás los corregiste!!, y como siempre mi padre callado, pero yo sé lo que pensaba, a él jamás le gusto que mi madre nos golpeara, él decía ella se los come y desea que yo haga lo mismo, pero más se consigue con miel que con hiel.
Mi padre es maravilloso y yo soy como él, orgullosa de ser cal y arena de la vida diaria, gracias padre, gracias por ser quien eres, si Dios bajara y me dijera qué cambiaría de ti, le diría que ni un cabello cano de ti cambiara, te amo padre hasta más allá de la eternidad, eres mi ejemplo y orgullo, tus consejos los tengo guardados en el corazón al lado de los de mi mamita.
Ireth Isildr 14/06/12; 11:03 revisado por La Guadaniia

7 jun. 2012

Aunque sea de Gerente




Tendría 5 años, empezaba la estación primaveral, con la fiesta de San Lázaro, mi mamita era la mayordoma de dicha fiesta donde íbamos  todos, y éramos muchos. Mis tíos, Santos con su esposa Teodora, Rogelio con su esposa Paula, Julio con su esposa Vilma, Teodoro, Paula y sus trece hijos, más familias, María, Cristina, Santos (esposo de mi tía Cristina), mi papá, mi mamá, mis primos, Aracelly, Marjoury, Marita, Jorge, Paulo (el ojón), Rogelio (el chino), Rosa, Daniel (cachito), llegábamos a la casa de mi mamita en Llicuar, que está en la plaza de armas al costado de la parroquia de San Lazarito. 
La familia que vive en el pueblo de Llicuar, como mi tía Balta y sus hijos ya tenían las cosas avanzadas, habían hecho los arreglos florales, habían matado 3 carneros, y sí que eran carneros porque los cuernos los tenían enroscados, y eran gordos, muy gordos, y habían sido de color blanco pardusco, creo que nunca se habían bañado, porque se veían las motas en su lana. 
En la casa de mi tía Carolina, había dulces, como manjar blanco, dulce de mango verde, dulce de guayaba, conserva de coco, de guayaba, guanábanas, jalea de tamarindo, natillas, cocadas, gofios, acuñas, todo una delicia, esa era la casa que más me gustaba y Carolina fue la tía que más me quiso. 
En la Casa de mi tía Benancia, ahí estaba todo lo salado, cabritos, tamales, los insumos para preparar la sopa de novios, las ollas grandes de acero fundido, con una de esas tapas del mismo material me rompí la cabeza por andar jugando a los escudos ¡auch!, pero no importó porque todo era una gran fiesta, la gente iba y venía entre desgranar los choclos, quitar el hollejo a las habas (pallares), limpiar el cabrito, las gallinas, los pavos, patos, ¡ufff ¡, yo pregunté: ¿toda esta comida para un día?, mi mamita me respondió acá mi Patichita somos campesinos unos tenemos tierras y de ellas vivimos, otros viven de ayudarnos, de pastear al ganado, esta fiesta es para San Lázaro pero la comida es para todos los de la comarca, yo no sabía que era comarca, pero con el transcurrir de los años supe que es vivir en camaradería como una sola familia. 
Después de todos los ajetreos de la llegada, es decir,  al día siguiente, desperté con el cantar del gallo, con un ojo abierto y el otro cerrado, rezongando porque era aún de noche, pero faltaba mucho por hacer, ir a la plaza a colgar las cadenetas, las banderillas que mi papá, Katty, Amelia, Carmelo y Yo habíamos hecho, mi mamá me bañó, me puse un vestido blanco muy lindo y que aún tengo en la retina de mis ojos, tenía en el pecho con un nido de abejas, bordado con pequeñas flores, de colores muy bajitos, llevaba un cinturón ancho, sus botones eran perlados, mis medias blancas de bobitos, mis lazos de organza y mis zapatos de charol, esos  no me gustaban, y tampoco cuando me llamaban Margarita Patricia, pues solo me llamaban así para castigarme o sentenciarme, hijita hoy vamos a tener muchas cosas que hacer tú no te alejes de la casa, ni de tus primas, ellas son de acá y conocen el sitio, así que no te vayas a ir a otro lado porque tú ya sabes acá no te hago nada pero llegando a la casa ya sabes tú, la misma sentencia de siempre, pero yo me las arreglaba para hacer mis travesuras, para mí no había sentencias previas, primero uno debe pecar y de ahí viene el castigo. Así que con la sentencia encima nos fuimos a misa, a la procesión, la quema de camaretas, el baile de San Lázaro, la entrega de ofrendas. Yo le regale un perro negro para que me cuide siempre, y sí que lo hace porque hasta hoy es mi guardián, ya que siempre ante el peligro escucho ladrar un perro y digo es el perrito de San Lázaro, “acógeme en tu cayado”.  
Llegó la fiesta, las mesas todas tenían manteles blancos de lino, yo me preguntaba pero por qué solo en una mesa están las viandas que vi en las casas de mis tíos, pero resulta que allí no estaba toda esa comida, mientras me preguntaba y miraba dicha mesa, llegaba en una camioneta azul toda una tribu de gente, era mi tía Santos la esposa de mi tío Julio Panta con sus trece hijos, unos mayores a mí, otros de mi edad, y otros menores, mi mamita la reñía porque perdió la misa y la procesión, mi tía Santitos le decía: comadrita no encontraba carro me traiga paca, ay comadrita ahí le traigo la chicha que ofrecí a San Lazaro, mi mamita con una mano en la cintura y la otra en movimiento llamaba a mi papá: Jorge, ven ayúdame zambito, -ya Laurita ahí vamos- contestó mi papi, se bajaron 40 latas de chicha de jora, 15 cajas de cerveza, yo decía: ay San Lazaro eres más borrachín porque permites que tus hijos tomen.  
Unas risas me sacaron de mi charla con San Lazaro, vi a mi papi con mi tío Santos Pozo corriendo, no entendía que pasaba, así que corrí al lado de mi mamita le tire del vestido suavemente y le dijemita ¿por qué corre mi papi con mi tío?, es que hija se sentaron en la mesa de los ofrendários para el próximo año, ¡¡¡aaaaaaaaaa!! Y ¿cómo es eso?, esa mesa que tiene toda la comida, se sentarán las 3 personas que el próximo año van a poner todo en la fiesta como ahora yo con tus tías, a mita ósea si voy y me siento mi papá tendrá que hacer la fiesta, -si Patichita-, pero mi mamá andaba por ahí y otra vez la sentencia, -ni se te ocurra sentarte muchacha tu eres capaz-, mi tío Benito le dijo rápidamente: -ay Eus deja que San Lázaro la quiere-. 
Llegada la reserva de aguas empezó la fiesta la banda con sus marineras, sus valses, sus polkas su cumbiamba, nadie cantaba todo era solo sonidos, pero caramba que bien tocaban un caballo viejo, un San Miguel de Piura, nosotros los niños éramos los que más nos divertíamos, bailamos mucho, en eso las camaretas anunciaban a los 3 ofrenderos del siguiente año, serían mi tío Ausberto, mi tía Mila y el señor Pingo, todo era algarabía, porque ahora ya San Lazaro daba permiso para comer, yo decía mi mamá mala que no me dejó sentar en esa mesa para comerme ese pavo, yo solo quería la culera nada más, la recuerdo y se decirles que se veía deliciosa. 
Como San Lázaro nos dio permiso para comer nos sentamos todos, a mí me toco compartir la mesa con unos vecinos de mi mamita, les dicen los culos mochos, aún no sé por qué, pero así lo recuerdo, al lado de mi mesa estaban mi tío Santos Pozo, mi Papá, mi tío Julio Pozo, mi tía Santos y su esposo mi tío Julio Panta, yo desde mi mesa, estaba con la oreja parada para escuchar al burro hablar”. 
Se entabló una charla por el trabajo del hijo mayor de mi tío Julio Panta, que se llama Romualdo, él ya había salido del servicio militar, y no pensaba volver a la chacra. 
Para ese entonces mi tío Santos Pozo era unos de los dirigentes potenciales de Talara, y mi tía Santitos le dice: ay Primito ¿no podrá usted por ahí conseguírmele algo a este muchacho que ya sirvió, pero no quiere volver a la chacra?, Mi tío Santos con una sonrisa en los labios le dijo: a ver Santitos ¿y que sabe hacer tu Romualdo? ay primito aparte de agarrar la lampa, poner la semilla, llevarle el fiambre al Julio, y arrear las mulas, lo que aprendido en el ejército es sólo a fumar, mi tío Santos le dijo: entonces ¿cómo va a trabajar si no sabe hacer nada?, a lo que mi tía Santitos muy presurosa respondió: ay primito no importa “aunque sea de Gerente” consíguemele trabajo; como siempre yo con las orejas paradas metí mi cuchara y dije que para ser Gerente no se estudia. Caramba ahora entiendo porque le Perú vive mal, si no nos educamos y una recomendación basta estamos bien jodidos, en el bullicio que existía, creo que San Lazaro daba a través mío una lección porque todo Llicuar escuchó mi voz, hasta la banda hizo un redoble por lo dicho, mi tío Benito corrió a abrazarme y darme un palmazo para que las risas de todos no me ojearan, pero mi mamá ya me había puesto el ojo, mi mamita abrazando a mi mamá le dijo: a esta chivo de pampilla nadie la cambiara, y ahí nada más vino la canción que hasta hoy me encanta ¡“ELToro Mata!
Ireth Isildr; 6/6/12,20:05 - corregido por La Guadaniia.