El mundo se va haciendo más viejo, desde la llegada de Cristo lleva 2024 años, y va a sumarse uno más 2025, ¿año nuevo? yo lo veo igual que todos los años, tiene 365 días, 12 meses, 52.1429 semanas, y segundos, minutos, horas, la diferencia está en que podemos hacer de cada nuevo día un mejor día, todo depende de nuestra actitud.
ama de casa, de nacionalidad Talareña, hablo español, soy un desastre total, anti-nacionalista, de corazón Peruana, neurótica como yo sola, mi virtud es mi mayor defecto♥
31 dic 2024
GRACIAS 2024
30 dic 2024
AMOR DE MADRE
Micaela, era una adolescente de 12 años, vivía con su madre, Laura tenía una vida que no era fácil, ella siempre hacia lo posible para darle lo mejor a su hija, Laura trabajaba largas horas en la oficina, pero aún así buscaba otros trabajos para poder sustentar una buena calidad de vida a su hija Micaela.
Laura era una excelente cocinera, y preparaba sus platos favoritos, y siempre trataba de ofrecerle un hogar cálido y amoroso, pero Micaela nunca valoraba lo que su madre le daba.
En cambio, siempre estaba emocionada por regalos caros que de vez en cuando le traía su padre, ropa de marca, juguetes, Micaela se sentía más cercana a su padre, y disfrutaba de los regalos que este le hacia, mientras ignoraba el amor, dedicación de Laura.
Un día Micaela estaba jugando de repente escuchó un fuerte sonido en la puerta, era Laura su madre, que había regresado de trabajar y se encontraba agotada, Micaela apenas la miró, ella estaba ensimismada en su juego, Laura con una sonrisa cansada, le dijo: - Hija, ¿te gustaría ya cenar? he preparado tu comida favorita.
Pero Micaela, sin levantar la vista, respondió: -No, mamá, estoy ocupada, ahora no tengo hambre. Laura le mostro su cansancio y tristeza, pero algo en su corazón se rompió, ese día, un acontecimiento inesperado cambiaría todo.
Esa misma noche, una terrible tormenta azotó la ciudad, las calles se inundaron rápidamente y Laura, que había salido a comprar algo de última hora, quedó atrapada en medio de la tormenta, el río que normalmente era tranquilo, se había desbordado con tal fuerza que Laura no podía volver a su casa, su preocupación era grande porque había dejado sola a Micaela en casa, ella realizo la llamada para comunicarle a su hija que le era imposible volver, que cerrara la casa, y que no le abriera la puerta a nadie, que tomara la velas y fósforos que estaban en la gaveta de la cocina.
Micaela deseaba salir raudamente a buscar a su madre, pero una voz interior la detuvo.
- No salgas, es muy peligroso, la tormenta está muy fuerte.
Aún así Micaela estaba desesperada, ella escuchaba la voz, pero decidió salir a buscar a su madre, porque nunca se podría perdonar el dejar a su madre sola.
Micaela iba por la calle corriendo bajo la lluvia torrencial, sin importar el peligro, cuando llegó cerca del río, vio a su madre que había quedado atrapada en un banco de agua, y luchaba por mantenerse a flote, Micaela, sin pensarlo dos veces, saltó al agua arriesgando su vida por ayudar a su madre, fue muy feliz al alcanzar a su madre muy a pesar que la corriente era muy fuerte y las arrastraba, pero ahora ya estaban juntas como siempre, ya no importaba nada.
En ese momento Micaela vio el miedo en los ojos de su madre, recordó tantas las veces que ella la había cuidado, todas las noches de vela cuando ella enfermaba, las malas noches en el hospital cuando fue internada, fue ahí que la adolescente ruda, desatendida comprendió lo que realmente importaba en la vida; con mucho esfuerzo y determinación logró llevar a su madre a un lugar seco y seguro, una vez ambas puesto a salvo de la tormenta temblaban, pero ambas estaban juntas, abrazadas en un fuerte lazo de amor, respeto, admiración, ahora estaban ya a salvo de la tormenta.
Fue ahí donde Micaela hablo con lágrimas en los ojos.
- Lo siento mamá, dijo entre sollozos, ahora entiendo lo que realmente importa, te he fallado pero hoy te prometo que en adelante no seré mal agradecida con todo lo que tu me das.
Laura, esbozo una sonrisa débil, la abrazó fuerte, y le dio un beso en la frente, ambas se fundieron en un abrazo de amor que solo puede haber de madre a hijos.
Laura hablo - No tienes por que ofrecer disculpas hija, siempre estaré aquí, y cuando falté me sentirás en la brisa del aire.
A partir de ese día, Micaela cambió su actitud, dejo de importarle los regalos caros, valoro el amor de su madre, agradeció cada instante que vivía al lado de la mujer que hacia todo por amor a su hija, ahora Micaela sabía que hay regalos que se sienten y no se envuelven.
16 mar 2024
TALARA TERRUÑO DE MIS AMORES
Cada 16 de Marzo en cada año es nostalgia para mí, despierto llorando porque extraño tanto la casa de mis Padres, mi terruño, mi Talara, en este día se vuelcan tantos recuerdos, los primeros años en la casa de mis abuelos en Talara Alta 316, la casa de madera de piso alto, el columbio en el corredor, ese que era nuestra nave de mil aventuras por algunas horas, en otras era el centro de charlas largas de filosofía, de risas de las ocurrencias que teníamos, el recordar a los vecinos con sus peculiaridades, algunos eran como familia, otros eran odiosos pero respetables, en ese tiempo no había odios, ni resentimientos, solo RESPETO, del malo te alejabas y punto.
Luego el recuerdo de la CASITA de esa donde había una persona que sin ser profesora te enseñaba las primeras letras, yo tuve a la señora Tomasita, una señora costurera, de estatura pequeña, de amabilidad sin igual, de piel arrugada, de manos callosas por los quehaceres de casa, siempre con una cinta métrica al cuello para tomar las medidas a sus clientes para hacer las costuras; de ahí vino el ir a la escuela real, mis primeras horas en el jardín infantil, mi primera maestra la señorita Pilar y la auxiliar Clara, no recuerdo sus apellidos; ahí los primeros amigos de los cuales hoy gracias a la red tengo comunicación, las primeras aventuras, las primeras sesiones de artistas, deportistas, yo siempre fui más por el arte que por el deporte, creo que por ello hoy a mis 55 años mi peso es más pero mi arte también lo olvide; llegó ya la primaria en la escuela de madera, de pisos altos, era su forma como una Z, detrás unas dunas de arena donde explorábamos, jugábamos a cazar lagartijas, o simplemente nos echábamos a conversar, no nos preocupaba que nos llegara la tierra, porque solo bastaba pararnos sacudir la tierra y volver a clases, mi maestro de primaria RAÚL MOSCOL FRÍAS, él nos llevo con paciencia a la lectura, al civismo tengo hasta hoy su voz "mantengan su derecha al caminar, siempre el peatón camina a la derecha", hoy eso ya se olvido en la ciudadanía, yo lo sigo y reniego porque los otros no tuvieron al maestro que yo tuve, desde la Transición (así se llamaba al 1er año), el profesor tenía a los que participaríamos en las diferentes actuaciones que marcaba el calendario, los concursos de ahorros, porque en ese tiempo se nos enseño a ahorrar cada lunes llevábamos nuestra pequeña libreta y nuestro dinero para que el maestro anotará lo que íbamos a ahorrar, llegado el "Día del Ahorro" se premiaba al niño que más había ahorrado; los paseos al Bosque La Acholao, Bosque Pariñas por el Día de la Primavera, los cantos, los reinados, los inter-escolares, y así entre tantas cosas hermosas y otras tristes llegue a la secundaria, el ingresar al único Colegio de Mujeres de Talara "La Inmaculada" colegio emblemático regentado en esos años por la Congregación Dominicas del Perú con el emblema de su fundadora Ascensión Nicol "Yo aspiro hacer felices a los seres que en mutua unión han de vivir conmigo", y así conocí a grandes niñas, que hoy son grandes damas, mujeres que están por el mundo dejando en alto honor a nuestra amada Talara, yo forme parte de la Promoción 1986 "PILAR CLUSSA GIBANEL", tomamos el nombre de una de las monjas que para ese entonces era sobreviviente y en conjunto de todas las integrantes decidimos llevar el nombre de alguien que estuviera vivo, no deseábamos dar homenaje a alguien que hubiéramos leído o sabido de su labor, y fue donde llegó el último año en mi amada Talara, en la casa de mis Padres en el AAHH José Abelardo Quiñones R- 4, donde vive muchas aventuras; un 3 de Enero de 1987 tomaría desde Piura el bus Continental rumbo a Lima para forjarme un futuro, hoy voy llevo más años fuera de Talara, pero Talara esta tatuado en mí corazón.