26 mar 2025

LA FÁBULA DEL PENDEJO

Se cuenta que en una ciudad del interior, un grupo de personas se divertía con el PENDEJO del pueblo, un pobre infeliz, de poca monta, poca inteligencia, que vivía haciendo pequeños mandados y recibía limosnas como pago.

 Diariamente, algunos hombres llamaban al PENDEJO al bar donde se reunían y le ofrecían escoger entre dos montículos de monedas, una tamaño grande de 400 soles y otra de mayor tamaño, pero de 2000 soles. Él siempre cogía la de tamaño grande y menos valiosa, lo que era motivo de risas para todos los parroquianos. 

Un día alguien que observaba al grupo divertirse con el "inocente hombre" le llamó aparte y le preguntó si todavía no había percibido que el montículo que el escogía valía menos, y este le respondió:

- Lo sé, no soy tan PENDEJO. Ella vale cinco veces menos, pero al día que escoja la otra, el jueguito acaba y no voy a ganar más mis monedas.

 Está historia podríamos concluirla aquí, como un chiste, pero podemos sacar más conclusiones:

1era.-  Quien parece PENDEJO, no siempre lo es.

2da.- ¿Cuáles eran los verdaderos PENDEJOS de la historia?.

3ero.- Una ambición desmedida puede acabar cortando la fuente de nuestros ingresos.

Conclusión final: Podemos estar bien, aun cuando los otros no tengan una buena opinión sobre nosotros. Por lo tanto, lo que importa no es lo que piensan de nosotros, sino lo que nosotros pensamos de nosotros mismos. El verdadero ser humano inteligente es el que aparenta ser PENDEJO delante de un PENDEJO que aparenta ser inteligente.

Me encanto, lo encontré por ahí, y la conclusión me llamo a la reflexión.  




LA GATA

 


Mí tío Rogelio era un hombre de tez blanca, de ojos grandes y de color oscuro, sus ojos eran grandes que todos le llamaban "ojón", cabello negro, estatura pequeña, de carácter alegre, siempre tenía una travesura por hacer muy a pesar de su edad era cual niño travieso.

Un sábado de esos donde él se juntaba con sus amigos a libar cerveza tomo demás, llegó bailando y contando sus chistes; para ello en el barrio había una gata preñada que justo ese sábado había parido, y no se le ocurrió mejor lugar que el cuarto del tío Rogelio, cuando él ingreso a su cuarto y vio a la gata con su cría, tomo la cría y lo saco para el corredor, pero la mamá gata por el techo volvía al cuarto con su cría, el tío Rogelio dio como 12 veces esa vuelta de sacar a la cría, mi madre que era su hermana lo veía ir y venir, en cada ida y venida el bailaba, cantaba, y ella le decía -anda a descansar hombre que te vas a caer-, ya en la doceava vuelta el tío Rogelio se paro cansado, miro a mi madre y dijo - hermana cuántos gatos puede parir una gata?, mi mamá contesto - ni idea hermanito porque a mi esos animales no me gustan, ¿por qué preguntas?, él contesto - porque esta gata a parido como 12 porque son los viajes que voy haciendo, mi mamá hecho a reír, y le dijo - anda hombre vete a descansar ya mañana veras cuantos gatos a parido la dichosa gata.

Al día siguiente la intriga de mi madre era tal por saber la respuesta de cuántos gatos puede parir una gata, vio sentado al tío en su poltrona leyendo el diario.

 - Rogelio y al final cuántos gatos pario la gata, que ayer estabas entra y sale, mi tío que ya había bajado el diario la miro y dijo - hay hermana esa gata solo a parido uno y yo hecho el tonto sacando 12 veces al mismo gato, mi madre hecho a reír diciendo - ay hermano solo a ti te ocurre cada cosa.

Hoy tanto mi madre como tío ya gozan de la eternidad, solo espero que ambos estén ya gozando de la gloria de Dios.

Foto de: @pablocasx1