12 jul. 2015

PASTEL DE PAPA




Hoy siento mi paladar tan lleno de sabores, y solo con recordar uno de los platos exquisitos y fáciles que preparaba mi “mamita” cada vez que había alguna festividad en el colegio CEN 15512 o Sagrado Corazón de Jesús (como se llamaba por esos años 1975 - 1980), recuerdo al profesor Fredy Valiente; él era un maestro de mi escuelita, lo recuerdo de mediana estatura, delgado; creo que era así porque él era el profesor de educación psicomotriz, de cabello negro ralo…  diciendo -comadrita ya se viene la festividad y la esperamos con su fuente-, esas palabras era un deleite en mis oídos y paladar ya sabía que habría que ir a la parada por los insumos:
Papas blancas, huevos, queso fresco de cabra, mantequilla, sal, pimienta, comino, carne de tapa para cortarla en pequeños trozos, pasas, aceítunas, ají amarillo, ají panca (estos ajíes los llevaríamos al batán para moler), aceite, cebolla, culantro.
Cuando ya teníamos todo era hora de desempolvar la fuente enlosada blanca de filos azules, intacta para las ocasiones de festividad, en el fondo iba siempre pintado el nombre de nosotros los alumnos y el año de educación que cursábamos, sea el de mi primo Jorge o el mío, a mí me gustaba que fuera el mío porque era el plato que siempre ganaba, pero mi mamita era justa, siempre turnaba sus platos, un año era el ganador mi primo, otro yo.
Con todos esos ingredientes se daba inicio a la preparación se ponía a sancochar las papas, una vez listas se pelaban, se pasan por el prensador, en una tinaja se iba poniendo la papa ya prensada y se le ponía un poco de mantequilla, sal, ají amarillo molido en el batán, comino, pimienta, todo esto se amasaba suavemente para luego poner en la fuente; a mi me encantaba amasar la papa, porque era deliciosa la sensación de mezclar todo ello, y muy aparte porque aprovechaba para llevarme un bocado a la boca, mientras yo amasaba la papa, mi mamita estaba en la cocina con su sartén poniendo la cebolla picada, los ajos, la carne picada y sazonada, el ají panca para dar color, a cocinar, ante de bajarlo se le agregaba culantro finamente picado; una vez que ya esto estaba mi mamita daba inicio al armado, su fuente iba impregnada de mantequilla, sobre ello una porción de papa estirada, encima el relleno que era la carne picada, se agregaba tajos de huevo duro, pasas, aceitunas (sin la pepa), todo ello se estiraba y encima iba otra vez la masa de papa estirada, ahí se ponía nuevamente mantequilla, el queso fresco de cabra rallado, esto iba al horno para que dore la papa, una vez puesto ahí el perfume era tan delicioso, una vez dorado, se sacaba, se ponía a enfriar y se llevaba al colegio para su aprobación y su venta, siempre los platos que hacia mi mamita eran los más esperados y los primeros en terminar.
Por eso me gusta el mes de Julio porque para mí es mes de amor, de camaradería, de encuentro con mis raíces, que viva el Perú, porque mi patria es más que un simple plato de comida.
Ireth Isildr, 12 de Julio del 2015; 16:13